Crisis económica: ¿Qué opinan los jóvenes?

La tasa de paro juvenil en España es del 46,4%. Todos estos jóvenes son conscientes de ello y terminan la carrera en mayo. Saben que no es el mejor momento para salir al mercado laboral. No obstante, muchos de ellos se muestran optimistas y creen que con una buena actitud y siendo constante se puede encontrar algún empleo. Estos estudiantes exponen sus opiniones acerca de la salida al mercado laboral. Mientras unos se plantean seguir estudiando o son optimistas con encontrar un trabajo, otros consideran que la solución es marcharse de España. 

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Los “superabuelos” mantienen a las familias de España con sus pensiones

Un abuelo con su nieta. FOTO: Candela Duato

El pasado mes de octubre España cerraba con 128.242 desempleados más. En total son ya 4.833.521 las personas paradas en nuestro país. Lo que ha hecho que nazca la figura del “superabuelo”. Más de un millón de abuelas cuidan regularmente a sus nietos en España, según las estimaciones de la Coordinadora del Gabinete de Estudios sociales de la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS), Elisa Chuliá.

Los abuelos siempre han sido parte fundamental en la familia, apoyando a sus hijos y cuidando de sus nietos. Pero con la crisis su colaboración va a más. En España, cuatro de cada diez personas mayores comparten su pensión para que sus hijos y nietos puedan   llegar a fin de mes. Hace dos años, solo uno de cada diez jubilados lo hacía.

Los mismos que cada día echan una partida tranquila a las cartas con sus amigos, se convierten en superhéroes cuando llegan a sus casas. No se juegan mucho, porque poco les queda. El 40,4% de las personas mayores ayuda con sus pensiones a familiaresy no es que cobren demasiado.  La pensión media de jubilación en España es de 950,16 euros mensuales.

Los jubilados han pasado de ser destinatarios de la ayuda a portadores de la misma. Personas que han cotizado durante años con el deseo de retirarse de manera tranquila ven como su sueño se rompe en pedazos por las complicaciones económicas por las que atraviesan sus hijos. Han pasado de sentirse un estorbo a tener presión por saber que su familia depende de ellos.

No obstante, aunque tengan que jugarse todo por sus hijos y renunciar a una jubilación tranquila, muchos lo hacen y con una sonrisa en la cara.